Consejos útiles para cachorros caninos

Una de las primeras cosas que deberemos tener en cuenta, a la hora de hacernos cargo de nuestro canino cachorro, será la de proporcionarle, en su nuevo hogar, un espacio que será su zona y su sitio.

Hemos de proveerle con una cama o cuna, una manta, un bebedero y un juguete (para ayudar al crecimiento de los dientes) como mínimo. El comedero lo ubicaremos donde a nosotros nos interese que se alimente.

Normalmente los cachorros deberían ser entregados a su familia adoptiva tras haber pasado con la camada y su madre un mínimo de un mes y medio. El cachorro cuando le sea entregado en adopción sigue siendo una criatura muy dependiente y por lo tanto necesitará de toda tu atención, cariño y paciencia. Las primeras semanas al lado suyo serán  definitivas a la hora de moldear su carácter, obediencia y sociabilidad.  Vamos a tratar de dar algunas pautas.

Lo primero es asegurarse de que cuando recibimos el cachorro, éste haya sido convenientemente vacunado y esté libre de parásitos. Si falta alguna vacuna deberemos completarla llevándole al veterinario que además le pondrá el chip identificador. Para que se mantenga sin parásitos deberemos elegir un antiparasitario.

La comida que daremos a nuestro cachorro tiene que ser específica para que cubra todas las necesidades nutritivas, que son muchas, pudiendo añadir en su dieta algún complemento alimenticio.

Deberemos pasar mucho tiempo con él para jugar y para salir de paseo. Necesitaremos juguetes y una correa o arnés. El cepillado y peinado es importante, además te permitirá pasar un momento tranquilo y de mimo con tu cachorro. Estas actividades facilitarán y apoyarán su sociabilización.

La higiene es un aspecto fundamental en la vida del cachorro y también en su vida adulta. Deberemos acostumbrarle a ella desde el principio. Necesitaremos un buen set de higiene.

Por último unas pequeñas directrices sobre el adiestramiento. Es conveniente que realicemos sesiones cortas pero muy frecuentes. Dos o tres diarias de una duración de cinco a diez minutos cada vez. Es fundamental que nos armemos de paciencia y seamos capaces de emprender cada sesión siendo muy positivos. Esto se transmite al animal que podrá entender que se trata de un juego. Una de las cosas más útiles que le podemos enseñar es dónde hacer sus necesidades. Lo primero será encontrar el sitio donde queremos que el animal deposite. Podemos hacer una cama con papel de periódico. Si vemos que comienza a realizar sus necesidades en otro lugar le reprenderemos en el momento con un fuerte “NO” y a continuación le llevaremos inmediatamente hasta el periódico. Se reprenderá siempre en el momento y nunca con violencia. El perro nunca asociará el error fuera del momento en el que lo comete y será muy contraproducente para su conducta que se le regañe fuera de lugar. Cada vez que realice una acción de manera correcta se le premiará con una caricia y un “MUY BIEN”. Poco a poco el cachorro se acostumbrará a depositar siempre ahí. Normalmente los cachorros hacen sus necesidades después de comer y es frecuente verles dar vueltas en círculo cuando les vienen las ganas. Esa es la señal para que le llevemos al baño. Con el tiempo podemos aprovechar esa señal y coger los periódicos (usados de la anterior vez) para trasladarnos inmediatamente a la calle. El perro no tardará  en asociarlo y se acostumbrará a querer bajar para realizar sus deposiciones (las cuales deberán ser recogidas  con una bolsa).

¡Nuestro principal consejo es que disfrutes de este magnífico momento con tu pequeña mascota!

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