Amor dulce Amor… y un regalito también

Un día, una persona extremadamente egoísta se dio cuenta de que quería compartirlo todo con otra persona. Solo quedaba una loncha de su queso preferido y no pudo resistirse a dárselo a su pareja. Se sintió feliz viéndola comer el rico pan mientras él se lo comía solamente con mantequilla.

¡Qué cosa tan extraña el amor! En la época de las cavernas no nos podíamos permitir tanta generosidad: el que no comía o el que no peleaba por la comida corría el riesgo de morir de hambre.

Afortunadamente, con nosotros, no tiene que salir a cazar para impresionar a su pareja. Para el día de San Valentín le regalamos un comedero. Las condiciones son las siguientes: estar enamorado (vale estarlo de la mascota) y realizar un pedido mínimo de 49 euros. Es una oferta válida hasta el 14 de febrero y solo tiene que escribir el siguiente código antes de efectuar el pago:  COMEDERO

Sobre el amor no valen consejos. Es completamente inútil convencer a una persona de que su pareja no es la adecuada. Por muy lógico que parezca.

De hecho, a Cupido se le suele retratar con los ojos vendados. Este dios del amor era o es un niño caprichoso y travieso: hacía lo que le daba la gana con sus flechas y arco. Ya me gustaría tener este poder para flechar a sindicatos y patronales; surcoreanos y norcoreanos, y un largo etc. de supuestos adversarios.

En cuanto a mascotas, creo que no necesitamos a ningún Cupido para que nos enamoremos de ellos: son demasiado buenos, lindos, cariñosos, graciosos, bonitos; es imposible no quererlos.

El 14 de febrero es el día de San Valentín, día de los enamorados y también de las amistades. Nuestra mascota, por lo tanto, también se merece un gesto de cariño. Seguramente, nuestra mascota piense que todos los días son San Valentín, porque siempre nos dan y les damos mil muestras de afecto.

Igual de curioso me parece la amigable relación que puede existir entre dos especies distintas, sobre todo entre gatos y perros, que son dos especies enfrentadas por naturaleza. De ellos podríamos tomar ejemplo nosotros, que pertenecemos a la misma especie.

Existen tantos dichos y les decimos tantas frases a nuestras parejas. ¿Por qué no lo hacemos con nuestras mascotas? Y si lo hacemos, ¿cuáles son?

¿A quién se le ocurre una frase ingeniosa sobre mascotas o para mascotas?

Os transcribo unas frases célebres para exaltar vuestra inspiración:

Amo a los perros porque nunca le hacen sentir a uno que los haya tratado mal (Otto von Bismark).

En un beso, sabrás todo lo que he callado (Pablo Neruda).

No olvides nunca que el primer beso no se da con la boca, sino con los ojos (O.K. Bernhardt).

Dios hizo el gato para ofrecer al hombre el placer de acariciar a un tigre (Victor Hugo).

El gato es el único animal que ha logrado domesticar al hombre (Marcel Mauss).

Y a continuación unas frases de nuestro equipo de zooplus, ya que nosotros también estamos enamorados:

Amar es mirarle a los ojos y pensar qué suerte tienes…

Amar es dar gracias todos los días porque aún está contigo.

Amar es despertar a las 5 de la madrugada y oír el maullido de tu gato porque tiene hambre.

Amar es limpiarle la bandeja y oler a rosas.

Amar es limpiar los pelos de los sofás aunque tengas alergia.

Amar es mentir a tu marido y decir que han vomitado los niños en sus zapatos (y no el gato).

Amar es disfrutar comprando en zooplus lo que más les gusta.

¿Quién se atreve a retarnos?

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